¿Qué es el asilo y quién puede obtenerlo a la luz de las nuevas restricciones de Trump?

Antes de llegar a la Casa Blanca ya el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump había dejado claras sus intenciones de endurecer la política inmigratoria de su país para limitar la entrada y la presencia de inmigrantes ilegales, especialmente los trabajadores no cualificados, al igual que los solicitantes de refugio y asilo provenientes de Centroamérica y otros países latinoamericanos.

Al mismo tiempo, enarboló su principal bandera electoral: levantar un gigantesco muro a lo largo de los 3,169 kilómetros de línea fronteriza que separan a Estados Unidos de México. Hasta ahora no ha podido cumplir sus promesas electorales, debido a la férrea oposición en el Congreso, en los tribunales federales y también en la calle, donde las manifestaciones de repudio no se han hecho esperar.

Organizaciones de derechos humanos y otras instituciones, se oponen a la política anti inmigratoria de Trump por considerarla inhumana y violatoria de los DD.HH. Sin embargo, el mandatario estadounidense no ha cejado en su intento y continúa empeñado en profundizar su política de tolerancia cero que, sin duda alguna, le ha rendido buenos frutos electorales.

En tal sentido, la administración Trump ahora ha centrado todos sus esfuerzos en limitar las solicitudes de asilo, discriminando así entre quienes pueden y quienes no pueden solicitar este beneficio consagrado en los tratados de derecho internacional y en la propia legislación estadounidense.

¿Qué es el asilo y quién puede obtenerlo?

En los Estados Unidos, el asilo es un procedimiento legal contemplado en la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA por sus siglas en inglés). Según la norma, cualquier persona que llegue al territorio estadounidense a través de “un puerto designado de llegada” o que cruce la frontera de forma ilegal y sea después detenida, tiene derecho a solicitar asilo alegando un “temor fundado de persecución” en su país de origen por razones políticas, raza, nacionalidad, religión o pertenencia a un grupo social determinado.

Sin embargo, la Casa Blanca ha instruido a las agencias de inmigración para detener a quienes cruzan ilegalmente la porosa frontera con México y complicar los trámites para las solicitudes de asilo, esperando con esto disuadir a quienes buscan refugio en los Estados Unidos. Al no poder reformar las leyes de inmigración, la administración ha adoptado medidas de carácter procedimental que perjudican por igual a los inmigrantes que quieren ingresar legalmente a EE.UU.

Obstáculos para solicitar asilo

Tales medidas se han traducido en la imposición de más barreras burocráticas para tramitar cualquier tipo de visa de inmigrante. De igual forma en el aumento de los aranceles migratorios y también en la exigencia de más requisitos y documentos, a menudo innecesarios, que dificultan aún más el proceso de solicitud del asilo o cualquier otro tipo de beneficio inmigratorio.

La reciente orden emitida por el fiscal general William P. Barr y las acciones de su predecesor Jeff Sessions, apuntan en esa dirección, al punto que las decenas de miles de inmigrantes que buscan asilo en Estados Unidos podrían mantenerse en la cárcel mientras esperan por la decisión de un juez de inmigración para sus respectivas solicitudes.

No obstante, cada una de estas medidas controversiales implementadas por el gobierno ha tenido su respuesta política, legislativa y legal. Por ejemplo, la iniciativa del presidente Donald Trump de prohibir las solicitudes de asilo a los migrantes centroamericanos que intentaban cruzar, fue de inmediato bloqueada por el juez federal de San Francisco, Jon Tiger, en noviembre del año pasado.

Más recientemente, la propuesta del presidente Trump de imponer a los productos mexicanos un arancel para presionar al gobierno de México a que detenga en su frontera e impida el paso a los EE.UU a las caravanas de inmigrantes ilegales provenientes de Centroamérica, se enfrentará a una esperada resistencia política internacional y a no pocos rechazos y cuestionamientos en los tribunales estadounidenses.

¿Qué es lo primero que debe hacer un migrante para obtener asilo?

Quienes ya están legalmente en Estados Unidos pueden solicitar asilo directamente a través del servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés). Igualmente, los migrantes que ingresan ilegalmente al país y son detenidos por las autoridades, o ya han recibido la notificación de deportación, pueden también solicitar el asilo para evitar que el gobierno los devuelva a su país de origen.

En ambos casos, el asesoramiento y la ayuda de un buen abogado de inmigración, es fundamental para ahorrarse errores en el trámite, maltratos o violaciones de sus derechos. Si cuentan con una representación legal apropiada, incluso las personas que están a punto de ser deportadas pueden ser elegibles para obtener un alivio a la remoción o deportación. Uno de estos recursos legales es justamente el asilo.

Después que solicita el asilo, el migrante debe acudir a una entrevista con un oficial de asilo quien determinará si tiene o no un “temor creíble” de ser perseguido en su país “por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opinión política”. Prepararse para esta prueba de fuego es clave para evitar que el oficial niegue de plano la solicitud.

Cuando el oficial determina que en efecto si existe una “posibilidad significativa” de que el solicitante de asilo pruebe el temor fundado de ser persecución, entonces fija una fecha para que acuda al tribunal de inmigración donde se tomará la decisión final de otorgar el asilo.

¿Quiénes califican para obtener el beneficio de asilo?

Las estadísticas oficiales indican que cerca de 75 por ciento de los migrantes que solicitan asilo correctamente, son aprobados en la primera selección. Al aprobar las reglas inmigratorias para los solicitantes de asilo, el Congreso quiso asegurarse de que estas personas realmente tuvieran la oportunidad de obtener refugio en los Estados Unidos.

Los funcionarios del actual gobierno argumentan que tales normas sobre la evaluación del temor creíble son muy blandas o generosas. Esto no quiere decir que la solicitud de asilo es un mero trámite administrativo ante una agencia del gobierno, no. Actualmente, es un asunto un poco más complejo.

El solicitante de asilo debe tener un argumento sólido, acompañado de pruebas creíbles que respalden la solicitud, de lo contrario el caso será desestimado. El perfil del migrante junto con la asistencia de un abogado de inmigración experto que tenga la suficiente capacidad para construir un caso, ayudarán notablemente a facilitar las cosas.

¿Qué pasa después que se hace la solicitud?

Hay una serie de interrogantes cuya respuesta es necesario tener clara después que se hace una solicitud de asilo en Estados Unidos. La primera es adónde va el solicitante de asilo mientras espera ser llamado para la audiencia, la otra gran pregunta es cómo sostenerse mientras tanto, es decir, si puede trabajar o no.

Anteriormente, quienes pasaban la evaluación de temor creíble justo después de ser detenidos al intentar cruzar la frontera de forma ilegal, eran liberados mientras esperaban por la audiencia final en el tribunal. Sin embargo, actualmente se han acumulado cerca de 900 mil casos similares de inmigración en espera de audiencia.

Transcurrido un período de tiempo que en ocasiones puede ser largo, dependiendo de la asistencia legal que reciban, los migrantes finalmente son liberados y se les otorga un permiso de trabajo mientras esperan. Durante el gobierno de Trump, este período de espera en la cárcel tanto para recibir el permiso de trabajo como para comparecer ante el juez de inmigración, se ha extendido notablemente.

Los funcionarios de inmigración argumentan que los solicitantes de asilo deben permanecer detenidos más tiempo, porque a menudo desaparecen y no se presentan a sus respectivas audiencias. Los migrantes -alegan los funcionarios- prefieren permanecer indocumentados antes que comparecer en el tribunal por temor a que les nieguen sus solicitudes de asilo.

La decisión del fiscal general William Barr de impedir que los solicitantes de asilo salgan de la cárcel bajo fianza, busca precisamente evitar que los migrantes sean puestos en libertad. Ahora quienes pasan la entrevista de miedo creíble y esperan para ser escuchados en las cortes de inmigración, deberán permanecer recluidos en los centros de detención hasta que su caso concluya.

¿Qué pasa con las familias de los solicitantes de asilo?

De acuerdo con la ley federal y los sucesivos fallos judiciales en materia de inmigración, tanto las familias como los niños no acompañados que van tras la búsqueda de asilo no pueden permanecer detenidos por más de 20 días. Por esta razón, la mayoría de ellos son liberados mientras esperan por sus audiencias de asilo.

El intento de la administración Trump de separar a los niños migrantes de sus padres al intentar cruzar la frontera, procuraba soslayar esta regla. Puesto que al separar a los niños de sus padres y enviarlos a albergues de menores, la ley permitía a los funcionarios aplicar a los padres otras reglas para que permanecieran detenidos por períodos más largos.

En medio de todas estas restricciones impuestas por el gobierno estadounidense a los inmigrantes, el panorama no es tan desalentador. La buena noticia, especialmente para quienes ya viven en los EE.UU, es que es tal la acumulación de casos de inmigración en las oficinas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) y en los tribunales, que poder evacuarlos seguramente les llevará varios años a la administración.

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